martes, 6 de octubre de 2026

“El Reino de Dios ha llegado a vosotros”

 


“El Reino de Dios ha llegado a vosotros” (Lc 11, 14-23). Jesús expulsa demonios y esto es un signo de la llegada del Reino de Dios a los hombres. Pero no es solo el exorcismo realizado con el poder de su voz es signo de la presencia del Reino de los cielos, sino también los otros signos y milagros realizados por Jesús con su poder divino, como la resurrección de muertos, la multiplicación de panes y peces, la conversión del agua en vino. Todos estos son signos prodigiosos que indican que Jesús no es un hombre santo más entre tantos y ni siquiera el más santo: indican que Él es Dios Hijo en Persona, el Rey de los cielos, que ha venido a la tierra y con Él ha llegado su Reino, el Reino de Dios, Reino de luz divina que se opone y se enfrenta al Reino de las tinieblas del Ángel caído, el Príncipe de las tinieblas.

Todos estos signos indican la Presencia del Reino de Dios y del Rey del Reino de Dios, Cristo Jesús, el Mesías, que ha venido a enfrentar y vencer, con el poder divino que brota de Jesús, al Reino de las tinieblas. Jesús no ha venido para hacer de esta tierra un paraíso, un reino terrenal, sino para vencer a los tres grandes enemigos del hombre –el Demonio, el Pecado y la Muerte- por medio de su sacrificio en cruz. Por esta razón la Cruz es el signo por excelencia de la llegada y la presencia del Reino de Dios entre los hombres. Y si lo es la Cruz, también lo es la Santa Misa, que es la renovación incruenta y sacramental del Santo Sacrificio de la Cruz.

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario